4 años de Geofumadas, 4 lecciones aprendidas

 

Hace 1 año

Probaba el Promark3 en modo Survey y también tomaba la decisión de integrar Geofumadas a las redes sociales.

Hace 2 años

El terrible golpe de estado de Honduras, todos encerrados en sus casas, sirenas en las calles, revueltas y el presidente de sombrero en Costa Rica casi con las nueces al aire.

Hace 3 años

Por primera vez hacía una revisión de Stitchmaps, tema al que he vuelto una y otra vez.  Herramienta que nos ha resuelto la forma –no la mejor- de obtener ortofoto en un contexto donde se encuentran más datos en la calle que en las instituciones.

Hace 4 años

Nacía Geofumadas con sus primeros dos post:  El saludo de bienvenida y un burdo intento por analizar cómo cambió nuestro mundo Google Earth.

 

Hoy…

geofumadas Luego de 4 años de escribir admito que he aprendido muchas cosas, mucho más de las que otros habrán aprendido de un post o un tema sostenido.  Aprovecho antes que cierre el mes, para sacar algunas reflexiones en formato no exacto de las lecciones aprendidas, algunas de ellas temporales, otras demasiado básicas pero que en conjunto reflejan mi nivel de gratitud a cuatro años de este esfuerzo, que lastimosamente coincide con la salida de uno de mis mejores técnicos a quien le deseo lo mejor.

Escribir es una disciplina que requiere disciplina

A diferencia de ser columnista de una revista tradicional, escribir en Internet sumerge de manera inercial a ciertas habilidades que pueden asesinar el tiempo otrora destinado a la inspiración.  Html, css, cms, seo, sem, p2p, rss, gpl, php son acrónimos que con paulatinamente deben irse masticando, comprender su utilidad y aplicarlo a la gestión del conocimiento requieren disciplina y paciencia, términos trillados pero que en este ambiente se parecen a la clase de Estructuras III con el Doctor Ferrera –paciencia, disciplina, una más que, con y sin la otra-.

Este entorno digital me ha llevado a tomar decisiones, probar y equivocarme en las tendencias que han sucedido a Geofumadas.  Nada desperdiciable pero doloroso en casos como el sacrificio a producir contenido fresco, todo porque un spammer encontró un hueco y en tanto no lo resuelvas la única salida es un canal dedicado.

Pero en definitiva, sigue siendo un gusto escribir y las ventajas del hipervínculo, hospedaje y acceso global compensan en parte.

Los lectores siguen allí, no hay que desesperarse

Todo escritor tiene en algún momento, cuando se baja el pico de la adrenalina, el sentimiento de saber si hay alguien del otro lado leyendo o donde han ido a parar sus líneas.  Las cartas tradicionales que llegaban a la casa editorial ahora se llaman comentarios, retwuiteos, followers, backlinks, contact o sms.

A seis meses de lidiar con las redes sociales he llegado a la conclusión que Twitter trae visitas, fugaces como un tuit pero muchas, Facebook crece más lento pero los lectores son más fieles, Linkedin es de lo mejor para encontrar contactos profesionales

Debo admitir que en esto Woopra ha sido de lo mejor que he encontrado.  Las horas que habilito el chat me han demostrado que siempre alguien está por allí queriendo saludar, aunque sea por cortesía.  La integración a redes sociales es un apropiado medio para tranquilizarse respecto al estado de los lectores.  En parte porque facilita la interacción, y luego porque permite entender los segmentos temáticos que comparten y su valor cualitativo de interconexión, más que la simple estadística de Google Analytics.

Escribir sigue siendo un resultado de leer despacio

Si hay algo que no cambia en esta disciplina, es que la producción intelectual se sustenta en la lectura llevada a la práctica.  Sobre esto seguro hay muchos temas filosóficos amplios, porque poco de eso ha cambiado en su esencia pero sí en sus implicaciones globales.

Antes se leía en los titulares del periódico, fichas bibliográficas o en los anaqueles de las librerías.  Luego se investigaba al sentarse a leer con calma y este acto terminaba por la decisión de llevar el libro a casa o hacer un recorte en el periódico para nuestra colección.  Después, se digería despacio, se ponía en práctica en el día a día y si hacía esfuerzos creativos por darle un valor agregado a ese conocimiento.

La dinámica hoy es la misma, con la variante del volumen.  Una hojeada en Flipboard en la fila del semáforo nos da claridad en lo que ha sucedido, luego dejar encendido rssSpeaker y si algo llama nuestra atención enviamos a Twitter más para tenerlo como recordatorio propio.  Pero el acceso global lleva el riesgo que haya poco tiempo para digerir tanta información y ponerla en práctica, por lo que sería cuestionable si realmente estamos leyendo o solo escuchando decir lo que sucede por allí.

Con sus contras, la tecnología bien aprovechada tiene muchas más ventajas que añoranzas del pasado.  Quizá los resultados se obtienen en la especialización temática, también en la decisión por no pasar una frontera que disperse nuestras ideas con la idea de no perder la costumbre por leer despacio.

La innovación hoy se sostiene en la comunidad

Networking Las plataformas Opensource son un claro ejemplo de como el valor colectivo está cambiando la forma de hacer negocios, a diferencia de otros tiempos que la genialidad era un privilegio menos compartido.  El fenómeno gvSIG es uno de esos ejercicios que he decidido llevar de forma sistemática, porque más allá de ser una herramienta informática fue planificada como un movimiento con una dinámica invasiva que de mantenerse y evolucionar ante los nuevos retos seguro nos demostrará que el entorno hispano tiene mucho que aportar a la comunidad mundial.

Ya quisiéramos ver a Leonardo Davinci en este entorno, lanzando ideas para que la comunidad las cuestionara, mejorara y llevara a la práctica.  Aunque en esto hay mucho que aún no sabemos y no entendemos, porque es un fenómeno nuevo; si justo hoy una tormenta solar destruyera todos los satélites que permiten la interconexión global o un terremoto que destruyera los principales nodos de fibra óptica posiblemente diríamos la misma frase:

“He ofendido a Dios y a la humanidad porque mi trabajo no tuvo la calidad que debía haber tenido.”

Leonardo Da Vinci

La comunidad interconectada es uno de los más valiosos elementos en este tiempo.  Lo que sucede es que su involucramiento activo implica que casi todo esté en versión Beta, no porque le falten cosillas sino porque su misma dinámica lo obliga.  Es por eso que mi punto de vista respecto a las redes sociales (no de todas) ha cambiado mucho en los últimos dos años.  Fuera de los usos banales, es el soporte del modelo de negocios globales en los próximos 10 años al menos en el entorno tecnológico –que ya es mucho-.

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