Genio e Ingenio

– ¿Quién cambia lámparas nuevas por viejas? – iba gritando.

La princesa que estaba en el balcón ofreció la vieja lámpara de Aladino al anciano.

La historia es tan conocida que difícilmente alguien no trae a su memoria un personaje azul flotando en el extremo de la lámpara, con un ademán servil para ofrecer peticiones antojadizas a cualquiera que poseyera el artefacto y sin ningún esfuerzo a cambio.  Un golpe de suerte llevó a Aladino a tener lo que quiso, considerando como elementos representativos del éxito: el dinero, la comida, una chica, la capacidad de salir de problemas complejos y el cliché de ser felices para siempre.

 

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En la práctica la felicidad es una decisión (no una condición) que no necesariamente tiene que ver con las cosas que Aladino adquirió.  Aunque la infelicidad sí es una condición – y muy común en el mundo– en la mayoría de casos por no haber alcanzado requisitos de la misma lista.

Somos por tanto conscientes que no existe el genio de la lámpara, pero sí muchos Aladinos con una baratija en su mano buscando una casualidad. Con excepción de quienes gastan su plata en boletos de lotería, lo que tenemos es una actitud ante la vida, que complementada con dones natos y habilidades adquiridas nos hacen salir adelante.

ingenio A esto suele llamarse ingenio, sinónimo de creatividad y que paradójicamente se parece a la palabra genio, aunque nada tiene que ver con éstos duendes mitológicos ni las criaturas del capítulo 15 del Corán.  El ingenio tiene que ver con las habilidades que habría tenido que usar Aladino de no haberse encontrado con el genio.  Entre estas podemos mencionar:

La inventiva.

Richard Stallman estuvo en aprietos al soltar un comentario, diciendo que lo mejor para los estudiantes de Harvard era hacer un primer año y luego retirarse a crear sus propios negocios, total ya habían demostrado su capacidad al haber sido admitidos.  Pero Stallman no pretendía decir que los estudios universitarios son innecesarios, quizá su intención era hacer ver que este mundo requiere que las personas con mucha inventiva no deberían ocultarse tras un escritorio en un mundo que tiene los días contados a menos que se desarrollen ideas fuera de lo convencional.ingenio

Con frecuencia nuestras intenciones por cambiar la forma de hacer las cosas chocan con asesores que por veinticinco años han hecho las cosas de una misma manera.  Encerrados en un contexto reducido creen disparatadas las ideas de nuevas generaciones, olvidando que las mejores aportaciones inventivas muchas veces provinieron de personas que no eran expertas en el tema, que tolerantes a la ambigüedad apuntaron aparentemente a lo absurdo.

La experiencia.

Solemos olvidar que nuestro segundo salario es el conocimiento que estamos adquiriendo en nuestro actual empleo, por lo que nos estamos negando a cobrarlo como debería ser.  Inclusive a veces hay que tolerar un jefe complicado por lo que representará posteriormente en nuestro currículum el puesto, la estabilidad o la institución.

El conocimiento acumulado en criar un hijos, hacer crecer un negocio familiar, servir a otros en una iglesia o instancia de voluntariado traen resultados tarde o temprano.  Reconocido o no por todos como sinónimo de éxito, la experiencia bien ganada es un factor determinante en la supervivencia humana.

ingenio La disciplina.  Ninguna idea tendrá éxito sin insistencia sistemática por terminar las cosas que se inician.  Se requiere seguir brechas sucedidas por otros como atajos, pero ante la diversidad de situaciones será necesario tenacidad para intentar  una, otra y otra vez hasta que se encuentra la solución a los problemas.

Pensar que Aladino podría haber salido adelante con una lámpara que no tuviera un genio dentro, parece una tarea difícil.  Y precisamente por eso el ingenio requiere un esfuerzo grande para hacer efectivo un boceto de una servilleta de papel; pero la mayor parte de cosas que ahora usamos fueron producto del cuestionamiento interno de alguien que pensó en nuevas formas de hacer las cosas y disciplina para encontrar resultados finales.

En conclusión, sin importar los recursos con que contemos o nuestra capacidad intelectual, se requiere una actitud positiva ante la vida.  No necesariamente debemos escondernos en un laboratorio para encontrar una nueva bombilla  o aplicaciones prácticas a las teorías de Tesla;  pero sí es necesario hacer salir la imaginación para encontrar nuevas formas de salir adelante, mantener mejores relaciones con nuestros allegados y con nosotros mismos.

¿Lo que estás haciendo podría mejorarse con una pizca de más creatividad?

One Reply to “Genio e Ingenio”

  1. Asesores en planificacion a largo plazo que no tenemos uno para si, nos es tan facil apoyar a una entidad x a elaborar una visión y una misión ¿y la nuestra?

    Por eso siempre llegamos al final por que no sabemos a donde vamos… hombres de principios… ya que nunca terminamos lo que comenzamos pues casi siempre tomamos el atajo no del plan sino el mas fácil…

    Propongo hoy haré un indice en Word y construiré mi futuro familiar le diré a mi esposa que es muy importante para mí, intentaré no verla como la que me gasta el sueldo si no quien me ayuda a gastarlo.

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