¿Deberíamos reemplazar la palabra “Geomática”?

Teniendo en cuenta los resultados de una encuesta reciente, realizada por la Junta del grupo de profesionales de Geomática (GPGB) del RICS, Brian Coutts hace un seguimiento a la evolución de la palabra “Geomática” y argumenta que ha llegado el momento de considerar un cambio.

Esta palabra ha vuelto a asomar su cabeza “fea”. La Junta del grupo de profesionales de Geomática (GPGB) del RICS, como dijimos, realizó recientemente una encuesta sobre el uso de la palabra “Geomática” para describir lo que solía ser, en su institución, la división de Topografía e Hidrografía (LHSD). Gordon Johnston, Presidente de la mencionada institución, informó hace poco que “se han recibido insuficientes respuestas para seguir adelante con la cuestión”. Por lo tanto, parece que, al menos para algunos, sigue existiendo tal grado de antipatía hacia el término que podría considerarse un cambio. La geomática ha sido un término polémico desde el momento de su introducción en 1998, y se ha mantenido así.

Jon Maynard informó que, en 1998, sólo el 13% de la División de Tierras e Hidrografía votó a favor de la propuesta de cambiar el nombre a la Facultad de Geomática, y, de ese 13%, 113 apoyaban la proposición y 93 se opusieron. Si extrapolamos esos números se deduce que en, aquel momento, había cerca de 1585 miembros en el LHSD. ¡Las cifras dadas convierten a 7,1% de miembros a favor y 5,9% en contra, es decir un margen del 1,2% del total de la membresía! Claramente no es lo que se podría llamar un voto decisivo, ni un mandato para el cambio, especialmente cuando se considera que el 87% no expresó opinión alguna.

¿Donde se originó el término Geomática?

Se asume con frecuencia que el término llegó desde Canadá y se difundió rápidamente en Australia y después en el Reino Unido. El debate que resultó, en Gran Bretaña, sobre la propuesta de cambio en los nombres de los cursos de topografía tanto en las universidades como en la división de la RICS con el fin de incorporar el nuevo término, devino en discutible en ese momento, y hace interesante la lectura en los anales de lo que entonces era el mundo de la topografía. La llamada de Stephen Booth para “… más promoción de lo que significa Geomática …” parece haber pasado desatendido en 2011.

Mientras que existe evidencia anecdótica de que la palabra de Geomática fue utilizada desde años tan tempranos como 1960, es generalmente aceptado que él término (geomatique en el francés original del cual geomatics es la traducción inglesa) primero fue utilizado en un papel científico en 1975 por Bernard Dubuisson, un Francés geodesta y fotogrametrista (Gagnon y Coleman, 1990). Se ha registrado que la palabra había sido aceptada por el Comité Internacional de la lengua francesa en 1977 como neologismo. ¡Por lo tanto, no sólo existía en 1975, sino que además tenía un significado! Aunque no está definido explícitamente por Dubuisson, su significado se describe en su libro como relacionado con la localización geográfica y la computación.

En aquel momento el término no tuvo la aceptación esperada. No fue hasta que Michel Paradis, un agrimensor de Quebec, recogió el término, el mismo que comenzó a ser utilizado más extensivamente. La Universidad Laval llevó el término al uso académico en 1986 con la introducción de un programa de licenciatura en Geomática (Gagnon y Coleman, 1990). De Quebec se extendió a la Universidad de Nuevo Brunswick, y luego a todo Canadá. La naturaleza bilingüe del Canadá fue probablemente un factor importante para su adopción y extensión en ese país.

¿Por qué cambiar?

Es así como resulta sorprendente que los miembros mayores de la profesión topografica, cuando se introdujo el término “Geomática” en Gran Bretaña, sostenían que aquel podía ser adoptado y definido de forma que aquellos que lo eligieran pudieran adaptarle a sus propias necesidades. Las razones dadas para la necesidad del cambio fueron, en primer lugar, mejorar la imagen de la topografía al hacerla sonar más moderna, de mayor mercado y de adopción de nuevas tecnologías en desarrollo. En segundo lugar (y posiblemente, en realidad, lo más importante) para mejorar el atractivo de la profesión a los futuros candidatos de los programas de topografía universitaria.

¿Por qué cambiar de nuevo?

En retrospectiva, parecería que se trataba de un pronóstico optimista. Los programas universitarios de topografía han sido generalmente absorbidos por las escuelas de ingeniería. Los estudiantes, numéricamente hablando, han continuado disminuyendo, o al menos se han mantenido igual, y la profesión en general no ha adoptado el término para incorporarlo en los títulos de las prácticas ni se ha inclinado a llamarse “geomaticos”. Tampoco, al parecer, el público sabe lo que significa Geomática. El uso de la palabra geomática para reemplazar al término topografía, en particular la topografía terrestre, parece haber fracasado en todos los recuentos. Además, la evidencia sugiere que la GPGB de la RICS ya no está convencida de que geomática sea un término que se desea seguir utilizando en su título.

La investigación llevada a cabo por el autor en 2014, y el hecho mismo de que el GPGB ha considerado oportuno plantear la cuestión, indica que queda por lo menos una insatisfacción residual con el uso de la palabra geomática como descriptor para … algo. No para la profesión, ciertamente, ya que todavía parece ser ampliamente aceptado como “topografía” o “topografía de la tierra”. Esto no es sólo así en el Reino Unido, sino también es cierto en Australia e incluso en Canadá, donde comenzó la vida del término. En Australia, la palabra geomática ha caído generalmente en desuso y ha sido sustituida por la de “ciencia espacial”, que en sí misma está perdiendo terreno frente a un término más reciente y progresivamente ubicuo como “ciencia geoespacial”.

En muchas de las provincias canadienses, la palabra geomática está asociada a la ingeniería, lo que sugiere que la topografía podría ser otra rama de esa disciplina. Esto es particularmente cierto en la Universidad de Nuevo Brunswick, donde “Ingeniería Geomática” se sitúa junto a otras ramas de la ingeniería, como la civil y la mecánica.

¿Qué podría reemplazar la palabra geomática?

Así que, si la palabra geomática hace a sus partidarios infelices, ¿qué término podría reemplazarlo? Uno de los factores comunes en su inaceptabilidad es la pérdida de la referencia a la topografía. ¿Si uno puede tener ingenieros geomáticos, podría tener topógrafos geomáticos? Probablemente no, me atrevería a sugerir. Eso conduciría probablemente a una confusión aún mayor.

Dada la creciente necesidad y la capacidad de definir con precisión la ubicación o la posición de todo, tanto en forma absoluta como relativa, la palabra “espacial” viene enseguida a la mente. Es decir, la posición o ubicación en el espacio. Si esa posición en el espacio es, entonces, relativa al marco del planeta, se deduce que geo-espacial se convierte en una elección natural. Dado que el conocimiento de las precisiones en relación a la ubicación es el núcleo del ser de un topógrafo de tierra, la capacidad cada vez mayor de múltiples herramientas con diversa exactitud para suministrar datos posicionales, así como el desarrollo continuo de las aplicaciones a las cuales tal conocimiento puede ser aplicado, la profesión crece en la importancia -la profesión que es la del Topógrafo Geoespacial.

Si bien la “topografía terrestre” tiene una larga y orgullosa historia, la referencia a la tierra probablemente ha sobrevivido a su utilidad y relevancia. El conjunto de habilidades del topógrafo moderno ahora le permite aplicar tanto sus herramientas, como su experiencia y comprensión de la precisión, al mismo tiempo que las exactitudes relativas de las medidas provenientes de diversas fuentes a áreas de aplicación mas amplias, mucho más allá de la tradicionales areas de ” topografía y cartografía”. Esto ahora necesita ser reconocido pero manteniendo la asociación con la profesión tradicional. Cuando se requiere un descriptor de calificación para distinguir al ex topógrafo terrestre de las muchas otras actividades que utilizan la topografía en sus títulos, topógrafo geoespacial es el término que satisface esa necesidad.

Referencias

Booth, Stephen (2011). ¡Encontramos el eslabón perdido pero no le dijimos a nadie! Geomatics World, 19, 5

Dubuisson, Bernard. (1975). Practique de la Photogrammetrie et des Moyens Cartographiques derives des Ordinateurs. (K. J. Dennison, Trans.). Paris: Editions Eyrolles.

Johnston, Gordon. (2016). Nombres, normas y competencia. Geomatics World, 25, 1.

Gagnon, Pierre & Coleman, David J. (1990). Geomática: un enfoque integrado y sistemático para satisfacer las necesidades de información espacial. Canadian Institute of Surveying and Mapping Journal, 44(4), 6.

Maynard, Jon. (1998). Geomática-su voto ha sido tomado en cuenta. Surveying World, 6, 1.

La versión original de este artículo fue publicada en Geomatics World Noviembre/Diciembre 2017

One Reply to “¿Deberíamos reemplazar la palabra “Geomática”?”

  1. Excelente artículo, podemos sacar conclusiones en cuanto al impacto de las nuevas tecnología sobre las tendencias sobre disciplinas tan antiguas como la civilización misma: Geografía, topografía y cartografía.
    Lo importante de esto es lograr que los términos adoptados como ciertos, sean perdurables en el tiempo y que reflejen en definitiva las características propias del oficio o profesión que describe.
    Para mí la geomántica, siempre ha sido una linda guinda que adorna un pastel, pero en definitiva hay palabras que vienen y van como moda y no perduran en el tiempo. Me inclino más por la ciencia geoespacial o simplemente geociencia.

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